Con la retirada ayer de los andamios que aún quedaban, han concluido las obras de consolidación estructural y restauración de los muros exteriores de la nave central de la iglesia Santa María de Castro Urdiales, trabajos que fueron adjudicados por la Dirección general de Cultura del Gobierno regional a la empresa Cabero Edificaciones.
Las obras arrancaron en abril de 2023 y han terminado con retraso, entre otras razones, por la actuación de urgencia que hubo que acometer para preservar las vidrieras de la cabecera del templo, ya que durante la ejecución de los trabajos en la nave central y muros exteriores, los técnicos advirtieron de la precaria situación no solo de las vidrieras sino de los elementos de sostenimiento y se decidió que lo más apropiado era su desmontaje “para no empeorar su estado” y su posterior restauración.

Para ello, se contrató a la misma empresa para la retirada de las vidrieras, un contrato por importe de 43.766 euros. Los cristales están a buen recaudo, catalogados y protegidos en la propia iglesia. Su restauración podría rondar los 100.000 euros.

Hace unas semanas, el Director general de Cultura y Patrimonio Histórico del Gobierno de Cantabria, Juan Antonio González, fijaba para finales de este año o comienzos de 2025 la fecha para que las vidrieras, ya restauradas, vuelvan a lucir en el ábside superior de la iglesia.

González explicó que se activaba el procedimiento administrativo “largo y complicado”, para encargar un informe técnico sobre el estado de los cristales y redactar un proyecto de restauración. Después, se procederá a licitar esas obras para su adjudicación a una empresa especializada en este tipo de trabajos con el fin de que cuanto antes las vidrieras puedan volver a colocarse en perfecto estado.

Juan Antonio González reconocía que la vuelta de las vidrieras va a “llevar más tiempo del que pensaba” situando el plazo entre finales de este año y principios del que viene. Tras su retirada, el marco está perfectamente protegido ya que por el exterior las vidrieras están protegidas por un cristal traslúcido que evita la entrada de agua por ese espacio.

































