Parece un chiste pero no lo es. Un error, un despiste, o una negligencia por falta de seguridad. Lo cierto es que una señora citada ayer tarde a una consulta médica en el Centro de salud La Barrera, a la que acudió con su hija, se encontró el ambulatorio cerrado a cal y canto cuando tras una espera de más de veinte minutos en su interior, frente a la consulta, fue al mostrador a pedir una explicación. Así nos lo ha contado ella misma:
Por la mañana le comunicaron que su médico no estaba pero que había un hueco con otro facultativo por la tarde, a las cinco menos diez en la zona de extracción de sangre, al fondo de la primera planta.
Tras una espera de veinte minutos y al no ver mucho movimiento por la planta, se acercaron al mostrador de citas comprobando que todo estaba apagado y la puerta de la entrada del Centro de salud cerrada. No había nadie en la planta, ni siquiera el doctor en la consulta en la que esperaban. En la planta de arriba encontraron a una limpiadora que no daba crédito a la situación.
Hoy han vuelto al Centro de salud a presentar una queja y a pedir una nueva cita médica. No les parece normal que nadie se asegurara de que no había gente en el Centro antes de cerrar, y que haya tan poca seguridad en las instalaciones.
































