El Ayuntamiento de Castro Urdiales ha finalizado las obras en la estación de bombeo de aguas residuales del polígono de La Tejera para su correcto funcionamiento. Según se explica en nota de prensa, la situación de esta instalación ya era de «alto riesgo», ya que solo funcionaba únicamente una bomba de las tres que tiene, por lo que el fallo de la bomba podría haber provocado vertidos importantes a la ría de Brazomar.
El concejal del área, Alejandro Fernández explica que se ha tenido actuar desde el Ayuntamiento pese a que considera que se trata de un problema que debía resolver SICAN exigiendo esta reparación a la empresa que contrató para ejecutar las obras en su día.
Se trata de una instalación que entró en funcionamiento en 2016 y desde el primer momento, cuenta el edil, dio problemas de ruidos y vibraciones en las impulsiones, dando lugar a quejas vecinales y fugas. Durante el periodo de garantía, la empresa constructora contratada por la empresa pública ICAN realizó reparaciones, «claramente insuficientes» porque una vez pasado ese período, se han seguido produciendo problemas, roturas y fugas en las impulsiones. “Las mismas se han reclamado en numerosas ocasiones por parte del Ayuntamiento a SICAN, entendiendo que son cuestiones de una mala ejecución que debían resolver, pero nada se ha hecho. Es por ello que desde el Ayuntamiento, ya con una única bomba en funcionamiento, hemos considerado que el riesgo de un vertido a la ría era muy alto y no podíamos esperar más.”
Así, el Ayuntamiento decidió contratar las obras que se han ejecutado durante un mes y que han supuesto una inversión de 48.100 euros.
Los trabajos han consistido en la fabricación a medida y posterior instalación en obra de unas nuevas impulsiones en tubería de acceso inoxidable disponiendo de bridas que permitan el seccionamiento y desmontaje por tramos, cuestión que no estaba contemplada en la obra ejecutada por SICAN y que ha sido origen de graves problemas de funcionamiento. Asimismo, se han fabricado a medida los soportes para el anclaje de las nuevas impulsiones a los paramentos verticales del pozo de bombeo y unos bastidores de chapa de acero inoxidable para el anclaje de los zócalos de las bombas a la solera del pozo.
Por último, se ha efectuado un correcto anclaje de los zócalos de las bombas a la solera del pozo mediante chapas de acero inoxidable y se han instalado compensadores antivibratorios de goma en las salidas para evitar la transmisión de vibraciones durante las maniobras de arranque y parada de las bombas, que era una cuestión objeto de queja para los vecinos de la zona.
Situación urbanística compleja
La estación de bombeo se encuentra en una “situación urbanística compleja”, según el edil de Urbanismo, ya que fue incluida en un convenio que requería la recepción del polígono de Vallegón antiguo junto a esta estación de bombeo, «pese a ser extemporáneas». Y en estas circunstancias, el Ayuntamiento no ha podido recepcionar esta instalación pese a estar en funcionamiento desde 2016.
El edil insiste en que este problema era competencia de SICAN o directamente la Dirección General de Industria quienes se han lavado las manos. “Son ellos los que tenían que haber impulsado durante esta legislatura con todos los propietarios del polígono de Vallegón, la cesión de los espacios públicos y la ejecución de las obras de puesta a punto de la urbanización de los viales de la zona para que pueda ser recepcionada por el Ayuntamiento y regularizar así todo el polígono, más de 25 años después”, señala. Sin embargo, “ha sido la propia Alcaldesa de Castro Urdiales la que, ante la inactividad de la Dirección General de Industria, lo ha impulsado reuniéndose e informando a los propietarios del polígono, poniendo recursos técnicos y jurídicos del propio Ayuntamiento y consiguiendo la colaboración de la Notaría”.
Gracias a ello, indica, se está más cerca de que se puedan formalizar las cesiones, pero nada se sabe de las obras que tiene que acometer la Dirección General de Industria o la empresa pública SICAN en las calles del polígono para poder ser recepcionadas por el Ayuntamiento. «Y es que el no avanzar, el no trabajar de una vez por todas estas cuestiones de gran importancia para Castro, hace a su vez que cada vez se deterioren más las obras ya realizadas y haya más trabajo pendiente”.
Por eso, el edil ha hecho un llamamiento a la Dirección General de Industria para que colabore y cumpla con su obligación de resolver esas cuestiones.































