Con la salida ayer desde Loiu de un grupo de 27 menores saharauis concluyó el regreso a los campamentos de refugiados de Tinduf de todos los niños acogidos este verano en Cantabria a través del programa Vacaciones en Paz, coordinado por el Ministerio de Juventud de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y la Delegación Saharaui en Cantabria y gestionado en nuestra comunidad por Cantabria por el Sáhara y Alouda Cantabria.
“El viaje de retorno tampoco estuvo exento de dificultades. El avión de Air Algérie despegó con más de cuatro horas de retraso, lo que provocó que buena parte del equipaje quedara en tierra, incluidas las sillas de ruedas de dos menores con discapacidad. Se repite así la tónica de los incidentes sufridos en la llegada a Cantabria, cuando los menores tuvieron que soportar más de 20 días de retraso y un aterrizaje disperso en cuatro aeropuertos distintos”, cuentan en una nota de prensa.
En esta edición del programa, 49 niños han sido acogidos por familias vinculadas a Cantabria por el Sáhara —14 de ellos con discapacidad de manera colectiva — y 20 por Alouda Cantabria. Durante casi dos meses han podido alejarse de las duras condiciones del desierto, someterse a revisiones médicas y participar en actividades culturales, educativas, de ocio y también reivindicativas, que han servido para visibilizar la situación de su pueblo. “Para las familias cántabras, la experiencia ha supuesto un compromiso de solidaridad activa y de apoyo a la infancia saharaui”.
Un grupo especialmente significativo ha sido el de menores con discapacidad, alojados en el CIFP La Granja y atendidos por personas voluntarias gracias a un proyecto gestionado conjuntamente por Cantabria por el Sáhara y la asociación Moviendo Arena. Además de las revisiones médicas y tratamientos, su estancia en Cantabria ha supuesto una oportunidad para acceder a actividades adaptadas, así como para reforzar la conciencia social sobre la situación de la infancia saharaui en el exilio.
Cantabria por el Sáhara y Moviendo Arena expresan su reconocimiento a las familias de acogida, al voluntariado y a las numerosas personas y entidades que han colaborado, entre ellas el Gobierno de Cantabria, la Fundación Cantabria Coopera y varios ayuntamientos como Santander, Medio Cudeyo, Marina de Cudeyo, Castro Urdiales, Piélagos o Alfoz de Lloredo.
Finalmente, recuerdan que Vacaciones en Paz “tiene un carácter temporal y paliativo, y que no puede ocultar la realidad de miles de niños que siguen creciendo en condiciones extremas en los campamentos de refugiados. Cada verano renuevan su compromiso con la infancia saharaui, pero insisten en que la única solución pasa por una implicación seria de España, de la Unión Europea y de la comunidad internacional para acabar con la ocupación ilegal del Sáhara Occidental y garantizar al pueblo saharaui el derecho a decidir libremente su futuro”.





























