El ex alcalde de Mioño, Víctor Echevarría, tomará las acciones que considere pertinentes una vez que sea firme el fallo del Tribunal de Cuentas que le ha absuelto de responsabilidad contable en la demanda de procedimiento de reintegro por alcance interpuesta por la Junta vecinal contra el mismo y su sucesora en el cargo, Susana Herrán, y que ha sido desestimada.
Y lo hará porque considera que quien pleitea desoyendo los informes de los técnicos y habilitados nacionales tiene que asumir también su responsabilidad.
Puedes volver a escuchar la entrevista en este enlace:
https://www.ivoox.com/victor-echevarria-fallo-tribunal-cuentas-audios-mp3_rf_129134158_1.html
Echevarría ha pasado hoy por Onda Cero Castro, donde ha reconocido que ha recibido con “gran satisfacción” el fallo desde la “tranquilidad” que tenía de que no se había hecho nada mal y que todas las facturas estaban presentadas en el Ayuntamiento de Castro.
Según el Tribunal de Cuentas, las irregularidades que se detectaron en la comprobación de los gastos de la subvención que recibió Mioño por la cesión de sus infraestructuras hidráulicas no determinan por si solas la existencia de un alcance en los fondos públicos de la Junta Vecinal si no se acredita, a su vez, que los fondos recibidos fueron empleados para fines distintos de los de interés municipal.
“Las justificaciones de todos los ingresos están en el Ayuntamiento, en formato PDF y parece que algunos no se han molestado en buscarlas”, pese a que en su momento “hubo un contencioso y la Junta defendió esas facturas”, ha asegurado Echevarría.
El ex alcalde pedáneo cree que los responsables de la Junta de Mioño “se han estampado contra un muro”, después de seguir con una demanda pese a que el Secretario Interventor dijo que estaba todo bien y después que el instructor del Tribunal de Cuentas y el Fiscal dijeron que no había nada”.
Víctor Echevarría considera que la denuncia siempre ha tenido una intencionalidad política de intentar hacer daño a la actual alcaldesa de Castro, Susana Herrán y ahora esa actuación va a tener un importante coste económico para las arcas de la Junta, que el ex pedáneo cifra en unos 100.000 euros de costas judiciales, y que tendrá que abonar Mioño.
Sin ninguna sentencia en su contra, tras diez años alejado de la política y sin salir a la palestra, Echevarría opina que ha llegado el momento de “marcar una línea roja” y de defender su nombre y la gestión “brillante” que hizo al frente de la Junta, “cuando había iniciativas de todo tipo, fiestas espectaculares y unos estándares de calidad de vida” que los actuales gestores se han dedicado “a desmantelar”, haciendo de Mioño un pueblo que languidece y donde se ha instalado el “vaguismo” en vez de gestión y de pelear por hacer cosas para los vecinos.
Por eso cree que no se debería seguir “por la línea de ensuciar y enfangar y que se dediquen a trabajar”.

































