La coordinadora de los actos del 25N de Castro Urdiales ha denunciado públicamente la existencia de un grupo de Whatsapp integrado por 94 hombres de Castro y alrededores donde se comparten fotografías de desnudos de sus parejas y amantes.
El caso ha salido a la luz tras la conducta de un hombre, vecino de Castro, que había compartido sin consentimiento en este grupo fotografías de la mujer con la que mantuvo una relación tras contratar varias veces sus servicios en un club de prostitución.
Miguel, que ha si se llama este hombre, contrató en verano tres veces los servicios de la mujer, latina, migrada, en situación irregular y prostituta, sin otras opciones de trabajo en España.
A partir de ahí comenzaron a mantener una relación fuera del club, y solían quedar una o dos veces por semana en el domicilio del hombre.
Un día, éste le propuso a la mujer hacerle unas fotos mientras mantenían relaciones sexuales, y ella aceptó con el acuerdo entre ambos de que eran privadas y no se podan compartir con nadie.
A finales de septiembre, la mujer descubrió en el móvil de Miguel un grupo whatsapp conformado por 94 hombres de Castro y alrededores donde se compartían fotos de sus parejas y amantes sin su consentimiento, y entre esas fotos estaban las que Miguel le había hecho a ella enviadas por él mismo. Aprovechaban además este grupo para realizar comentarios machistas sobre sus cuerpos.
“Estos hechos, además de mostrar el profundo carácter misógino de Miguel y estos hombres, constituyen un delito tipificado como tal en la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual”, denuncian desde la coordinadora.
Sin embargo, la mujer no lo ha denunciado ante la Guardia Civil por su situación irregular en España, pero si ha querido hacer pública su historia para que “sirva de altavoz y para que a ninguna mujer más de Castro le pase lo mismo. Ya que mientras ella ha tenido que abandonar nuestro pueblo para mantener su anonimato, Miguel campa a sus anchas por nuestras calles”.
La Coordinadora 25 N muestra la “más enérgica condena y absoluta repulsa ante estos hechos”. Consideran que tanto el hombre como el resto de los que comparten estas fotos en Whatsapp , con sus actitudes, comentarios y hechos misóginos se han aprovechado de esta mujer –y de otras muchas-, por su condición de mujer migrada, irregular, en situación empobrecida, y prostituta, “mostrando en este caso un claro ejemplo de violencia machista y racista”.
“Este nuevo caso de violencia machista nos recuerda que la violencia contra las mujeres continúa siendo una realidad intolerable que exige la implicación de toda la sociedad. Ninguna agresión puede ser vista como un hecho aislado. Y seguiremos luchando incansablemente para construir una sociedad libre de violencias. Primero en Castro Urdiales, y segundo en el conjunto de la sociedad. Ni un paso atrás contra la violencia machista», concluye la Coordinadora.

































