Hispania Nostra ha dado a conocer los proyectos distinguidos con los Premios Hispania Nostra a las Buenas Prácticas en el Patrimonio Cultural y Natural de España, un reconocimiento que desde 2012 pone en valor iniciativas ejemplares que ofrecen soluciones sostenibles, innovadoras y transferibles para la conservación, interpretación y difusión del patrimonio.
En la categoría de intervención en el territorio o en el paisaje, el jurado ha decidido otorgar el galardón a la restauración y conservación integral del cargadero de Dícido, en Castro Urdiales, destacando su valor histórico, su singularidad arquitectónica y su recuperación como espacio accesible al público.
Las otras dos categorías han sido otorgadas a proyectos igualmente destacados: en la categoría de conservación del patrimonio como motor de desarrollo económico y social, el galardón ha recaído en la rehabilitación de la Sala Capitular, el zaguán y la portada de la Catedral de Toledo (Castilla-La Mancha), mientras que en la categoría de señalización y difusión del patrimonio cultural y natural, el premio ha sido para el Centro de Información y Recepción de Visitantes de la Mezquita-Catedral de Córdoba (Andalucía).
Estos premios buscan visibilizar proyectos que sirvan de referencia de excelencia para futuras intervenciones, poniendo de relieve cómo el patrimonio cultural y natural puede enriquecer comunidades y consolidarse como legado vivo. La UNESCO define las buenas prácticas como aquellas acciones que destacan por su innovación, eficacia, sostenibilidad, ejemplaridad y transferibilidad, criterios que han orientado al jurado en su selección.
“A través de este premio reconocemos un proyecto que no solo preserva un bien cultural e industrial único, sino que también recupera su relación con la comunidad, impulsa un modelo sostenible de conservación y ofrece una experiencia extraordinaria para los visitantes. Además, refuerza el patrimonio de Cantabria al poner en valor uno de sus símbolos históricos más singulares y convertirlo en un referente para futuras intervenciones en todo el territorio”, afirma Araceli Pereda, presidenta de Hispania Nostra.
Del riesgo de la Lista Roja a un monumento vivo y accesible
El cargadero de Dícido es una estructura metálica construida en 1938 que se adentra 90 metros en el mar Cantábrico, diseñada para cargar directamente en los barcos los minerales extraídos de la zona. Con el paso de los años, el cargadero sufrió un deterioro considerable, hasta quedar incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra, reflejo de su vulnerabilidad y del riesgo que corría este testimonio excepcional de la arqueología industrial del hierro.
La intervención llevada a cabo, por encargo del Ayuntamiento de Castro Urdiales, por la empresa Audeca, fue totalmente artesanal, pieza a pieza, con el objetivo de preservar tanto la estructura como su aspecto original, a la vez que se garantizaba la seguridad y la accesibilidad del público. Gracias a este esfuerzo, el 21 de enero de 2026, el cargadero fue retirado de la Lista Roja y pasó a la Lista Verde, recuperando su estatus como patrimonio protegido.
Este cargadero, el tercero construido en el mismo lugar, sobrevivió a la amenaza de demolición en 1986, siendo adquirido por el Ayuntamiento de Castro Urdiales. Posteriormente, fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento el 9 de abril de 1996. Representa no solo un icono de la minería histórica de la región, sino también uno de los monumentos mineros más relevantes del Cantábrico oriental y de España en general, destacando por su valor patrimonial y su singularidad dentro de la arqueología industrial.
El jurado ha subrayado que, aunque el uso turístico-cultural de bienes restaurados es habitual, la intervención del cargadero de Dícido aporta una dimensión extraordinaria a la experiencia del visitante. Pocas veces es posible adentrarse noventa metros en las aguas del Cantábrico, sobre acantilados y a quince metros de altura, en condiciones totalmente seguras.
Esta restauración permite no solo observar la estructura en detalle, sino también contemplar toda la ensenada de Dícido desde un ángulo reservado históricamente a unos pocos trabajadores de la industria minera. El jurado anima al Ayuntamiento de Castro Urdiales, como entidad responsable de la gestión y el mantenimiento, a adecuar los accesos que permitan la apertura al público del bien recuperado en un corto espacio de tiempo.
Los proyectos premiados por Hispania Nostra muestran cómo la protección del patrimonio puede ir de la mano de la innovación, la sostenibilidad y la participación social. Más allá de su valor histórico y artístico, son ejemplos vivos de cómo la herencia cultural y natural de España puede inspirar nuevas generaciones, enriquecer las comunidades y consolidarse como motor de desarrollo y de identidad. Conservar el pasado no es un acto estático, es un compromiso con el futuro, un legado que transforma lugares y vidas.
Sobre Hispania Nostra
Fundada en 1976, Hispania Nostra es una asociación sin ánimo de lucro declarada de utilidad pública y representante en España de Europa Nostra. Su misión principal es la defensa, salvaguarda y puesta en valor del patrimonio cultural y natural de España, así como la transmisión de este legado a las generaciones futuras. A través de diversos programas, la asociación promueve la participación ciudadana en la protección y conservación del patrimonio, incluyendo la elaboración de la Lista Roja, que identifica bienes en riesgo de desaparición, y la organización de los Premios Hispania Nostra a las Buenas Prácticas.
Además, Hispania Nostra apoya a las asociaciones locales y profesionales interesadas en la conservación y difusión del Patrimonio en esa idea de sumar y agrupar las fuerzas de la sociedad que son una de nuestras señas de identidad. También desarrolla actividades de sensibilización y formación, publica dos revistas propias y gestiona una plataforma de micromecenazgo para financiar proyectos de conservación y restauración con orientación jurídica y técnica.
La asociación ha obtenido reconocimiento institucional, como refleja la aprobación por parte del Congreso de los Diputados, el 11 de noviembre de 2025, de una proposición no de ley que pone en valor su trayectoria y su papel esencial en la defensa del patrimonio cultural y natural de España, coincidiendo con la conmemoración de su 50 aniversario.
































