Desde primera hora de la mañana, los placeros han dispuesto los productos en sus puestos ante la apertura hoy de la plaza del mercado de Castro Urdiales, un día muy esperado por todos, aunque se ve ensombrecido por la ausencia de los comerciantes más veteranos que aún no se han trasladado.
La plaza ha abierto con cinco puestos: frutería, legumbres a granel, miel y sobaos, botera y panadería.
Estas licencias tienen una vigencia de cuatro años sujeta al pago de tasas y el cumplimiento del reglamento.
Los placeros antiguos -pescaderías, carnicería y cafetería- conservan sus autorizaciones de concesión a 75 años, de los que restarían por cumplir unos 30.
Desde el Ayuntamiento se asegura que se les ha notificado el decreto por el que mantienen sus derechos de concesión originales en el traslado, aunque los placeros aseguran no disponer de ese escrito, razón por la que no se moverán de la plaza de carnes y pescados hasta no tenerlo.
Un acuerdo, dicen, que va más allá de la vigencia y que debe registrar otros aspectos relacionados con los derechos de la concesión original. Por tanto, continuará la negociación entre la representante legal de los comerciantes y el Ayuntamiento.
Apuntan también otras deficiencias detectadas como la falta de sumideros en los puestos de las boteras, lo que supondrá un riesgo para los consumidores por la presencia de agua en el pasillo, y una grieta en el suelo de uno de los puestos de la pescadería.
El puesto de charcutería ha renunciado por el coste de inversión que tendría que realizar en la compra de la maquinaría (cortadora, envasadora, etc) que no compensa con el plazo de cuatro años de concesión.
La apertura de la plaza se produce tras haberse completado los trabajos que quedaron pendientes -agua caliente, instalación de fibra para poder cambiar el sistema de control personalizado de acceso a los puestos, zanjas de drenaje, ventilación en los baños, y haber atendido las peticiones de los placeros, desde que el Gobierno regional entregó la obra al Ayuntamiento el 20 de mayo de 2025.
La inversión del Gobierno de Cantabria en la reforma integral de la plaza fue de 1,7 millones.




























