Desde que en abril de 2024 concluyeron las obras de consolidación estructural y reparación de los muros de la nave central de la iglesia Santa María de Castro Urdiales nada se sabe de una nueva fase del Plan Director que dé continuidad a la rehabilitación del templo, obra cumbre del gótico en Cantabria.
Ahora que la iglesia está abierta a las visitas libres y guiadas da pena ver el estado de deterioro en el que se encuentra especialmente el exterior del edificio, declarado Monumento nacional en 1931.
Afectada por el mal de la piedra, el paso del tiempo, la erosión del viento y el salitre, y el escaso mantenimiento y restauración, el templo muestra, abierto en canal, un desgaste y degradación importante en varias zonas de sus fachadas y laterales. Tan solo con alzar la mirada encontramos falta de sillares y restos de mortero y ladrillo de las últimas intervenciones realizadas a comienzos del siglo XX.
El Plan Director de restauración de la Iglesia de Santa María de la Asunción depende de una gestión conjunta y coordinada por tres administraciones, articuladas a través de la Mesa del Plan Director:
• El Gobierno de Cantabria: A través de su Consejería de Cultura (históricamente vinculada a la Dirección General de Patrimonio Histórico), es el organismo encargado de la financiación principal, licitación y ejecución técnica de las grandes obras estructurales del plan.
• El Obispado de Santander: Como propietario y titular del monumento gótico, es el responsable eclesiástico que debe autorizar las intervenciones y coordinar el uso del espacio con los proyectos técnicos.
• El Ayuntamiento de Castro Urdiales: Actúa como la administración local que co-impulsa el plan, gestiona las licencias urbanísticas y complementa las actuaciones ejecutando las obras de reurbanización, accesibilidad y mejora de todo el entorno urbano del templo
































