La puesta en valor de La Barrera y su entorno, proyecto adjudicado por el Ayuntamiento de Castro Urdiales a la empresa SENOR por 1,6 millones de euros, y un plazo de ejecución de siete meses se ha topado con una creciente oposición ciudadana que rechaza de plano la retirada de 15 árboles para su reubicación del ámbito de la obra o su trasplante a otros espacios verdes del municipio, y la creación de un graderío en la zona central.
También se muestran en contra de la sustitución de los bancos, cinco de ellos de art Nouveau, y de las farolas por otros elementos nuevos.
El colectivo deja claro que no tiene ninguna adscripción política y que surge de manera ‘espontánea’, ante el conocimiento por los medios del proyecto, para expresar su rechazo a una actuación que creen que va en detrimento de la esencia y la identidad de Castro Urdiales.
Marian Chacón, Jóse Manuel Liaño y Fernando González, tres de los cinco miembros que van a coordinar las actuaciones de la Plataforma, han pasado hoy por Onda Cero para contarnos el objetivo de este movimiento ciudadano. Puedes volver a escucharles en este enlace: https://www.ivoox.com/plataforma-ciudadana-reforma-la-barrera-audios-mp3_rf_155881269_1.html
La Plataforma surgió hace unos días tras la convocatoria que un grupo de castreños hizo para organizar una concentración el lunes en la plaza de La Barrera y a la que acudieron ciento y pico vecinos pese a la falta de publicidad.
Ya se ha convocado otra concentración para el viernes 29 de agosto, a las 19 horas en La Barrera, y se sucederán todos los viernes de Septiembre. Además, se comenzará una recogida de firmas físicas (a través de Change.org ya superan las 2.350 firmas) en distintos puntos de Castro.
De otro lado, se ha solicitado una reunión con la Alcaldesa que podría celebrarse este lunes para que “nos escuche y nos garantice por escrito que no se van a hacer cosas o que se va a remodelar el proyecto”.
El colectivo ve necesaria la sustitución del pavimento, la peatonalización de la calle Bilbao, así como la obra de los colectores y la electrificación nueva. Sin embargo, rechazan la retirada de 15 plátanos centenarios “que son bonitos y dan sombra”, el graderío “una construcción de cemento que al igual que en otras zonas dará pie al botellón”, las luces led del kiosko “algo muy coyuntural” o la sustitución de los bancos, “algunos de art deco centenarios o de las farolas que son muy bonitas”, destacaba Fernando González.
Muy crítica también se ha mostrado Marian Chacón que junto con Jóse Manuel Liaño recuerdan que La Barrera es parte de la identidad de Castro, “una joya a conservar”. Un espacio con más de 125 años de historia “que se quiere destruir. Si eres de Castro o quieres a Castro jamás destruirías La Barrera. Todo lo que teníamos bonito y antiguo desaparece”, lamenta y considera que La Barrera es “patrimonio del pueblo que debemos cuidar y reformar, no destruirlo”.
La Plataforma censura también que se quieran sustituir los antiguos bancos de J.J Duvel, el mismo que diseñó la Fuente de los leones por otros bancos de hormigón “modernos, horrorosos”. Creen que se pueden restaurar, quitar las capas de pinturas que llevan encima, si se quiere cumplir lo que dice el Plan de sostenibilidad turística que incluye la puesta en valor del espacio y que “propugna la conservación del patrimonio”.
Para Jóse Manuel Liaño, el hecho de que la Alcaldesa de Castro haya asegurado que probablemente no se vaya a hacer el graderío, y que no se van a talar los árboles o que se van a reubicar, cuando los expertos aseguran que esas especies no soportan un traslado, “no tiene sentido, porque hay un proyecto que ya se ha adjudicado y son actuaciones que se recogen en el mismo”. Por el contrario, pone el foco en los soportales de La Barrera cuya mejora no se incluye en la reforma y que son un auténtico “urinario, que no se puede permitir que esté así”.
La Plataforma considera que la Alcaldesa ha aprobado el proyecto “por la puerta de atrás”, sin el visto bueno de su socio CastroVerde, y cree que le da miedo defenderlo “porque va en contra de la ciudadanía”. “Habría que rehacerlo”, según este colectivo de vecinos.
Finalmente, señalan que Castro no es el pueblo del no sino que “cuando vemos cosas que no van a beneficiar al pueblo se opone”.
































